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¿En qué consisten los riesgos fiscales de la reventa? Explicación de casos de omisión en la declaración y medidas para evitarlos

Agente de compras en Alibaba
trabajo secundario
Tiempo de carga:2026-01-20 09:45

Resumen de este artículo:Cada vez son más las personas que, como actividad complementaria, compran productos en China y los venden a través de aplicaciones de mercadillos o tiendas online. Si se realizan estas transacciones con fines lucrativos de forma continuada, desde el punto de vista fiscal se consideran una «actividad empresarial» y puede ser necesario presentar una declaración de la renta. En 2025, se informó de una evasión fiscal de unos 500 millones de yenes relacionada con la reventa de coches de lujo, lo que causó un gran revuelo. En este artículo, partiendo de este caso, explicaremos de forma clara los riesgos fiscales que entraña el negocio de la importación desde China y los conocimientos básicos necesarios para continuar con la actividad con tranquilidad.

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Introducción | Lecciones que podemos extraer del caso de omisión de declaración del expresidente

Cada vez son más las personas que, como actividad complementaria, compran productos en China y los venden a través de aplicaciones de mercadillos o tiendas online.

Si se realizan estas transacciones con fines lucrativos de forma continuada, desde el punto de vista fiscal se consideran una «actividad empresarial» y puede ser necesario presentar una declaración de la renta.

En 2025, se informó de una evasión fiscal de unos 500 millones de yenes relacionada con la reventa de coches de lujo, lo que causó un gran revuelo.

En este artículo, partiendo de este caso, explicaremos de forma clara los riesgos fiscales que entraña el negocio de la importación desde China y los conocimientos básicos necesarios para continuar con la actividad con tranquilidad.

Cada vez son más las personas que, como actividad complementaria, compran productos en China y los venden a través de aplicaciones de mercadillos o tiendas online.


Si se realizan estas transacciones con fines lucrativos de forma continuada, a efectos fiscales se consideran una «actividad empresarial» y puede ser necesario presentar una declaración de la renta.


En 2025, se informó de una evasión fiscal de unos 500 millones de yenes relacionada con la reventa de coches de lujo, lo que causó un gran revuelo.


En este artículo, partiendo de este caso, explicaremos de forma clara los riesgos fiscales que entraña el negocio de la importación desde China y los conocimientos básicos necesarios para continuar con la actividad con tranquilidad.


Lecciones que se pueden extraer del caso de la omisión de declaración del exdirector


En junio de 2025, se informó de la detección de una omisión fiscal de unos 500 millones de yenes por parte del expresidente de una corporación médica de la ciudad de Osaka, lo que atrajo la atención pública.


Según las informaciones, se considera que el exdirector general revendió en varias ocasiones coches de lujo, como Ferraris, durante cuatro años, sin declarar los beneficios obtenidos en su declaración de la renta.


Se prevé que el importe de la liquidación complementaria ascienda a unos 300 millones de yenes.


La esencia de este caso radica en que, aunque la compraventa se iniciara como un «pasatiempo», si se lleva a cabo de forma repetida y continuada, y si el objetivo es obtener beneficios, se considera una «actividad empresarial» a efectos fiscales y, por lo tanto, está sujeta a impuestos.


En otras palabras, la existencia o no de la tributación varía considerablemente dependiendo de si se considera una enajenación de bienes privados o una transacción con fines lucrativos.


Este riesgo fiscal no se limita al comercio de coches de lujo, sino que es un problema muy común, por ejemplo, para quienes compran productos en China para venderlos en el mercado nacional o para quienes realizan ventas de artículos como actividad secundaria a través de aplicaciones de mercadillos o tiendas online.


En este artículo, tomando este caso como punto de partida, vamos a explicar de forma clara los riesgos fiscales que deben tener en cuenta quienes se dedican al negocio de la importación o a la venta de productos por Internet, así como las medidas que conviene tener en cuenta en el día a día.



¿A partir de qué punto se grava? La línea divisoria entre «comercio por afición» e «ingresos empresariales»

Lo primero que hay que tener en cuenta es que, a la hora de determinar si algo está sujeto a impuestos, no existen «criterios de frecuencia» ni «límites de importe» claramente establecidos por la ley.


Sin embargo, la Agencia Tributaria, basándose en la «Circular Básica sobre el Impuesto sobre la Renta», entre otros, tiene en cuenta de forma global los siguientes elementos para determinar si existe o no «carácter empresarial».


[Principales elementos que suelen dar lugar a la tributación]


・Las ventas se realizan de forma repetida y continuada (como referencia: 2 o 3 veces al mes como mínimo)

・La compra y la venta se realizan de forma planificada y con fines lucrativos

・Se obtienen ingresos superiores a 200 000 yenes al año (※En el caso de los asalariados, surge la obligación de presentar la declaración de la renta)

・Se utilizan cuentas de redes sociales o cuentas bancarias dedicadas exclusivamente a la venta

・Se identifican los proveedores y los clientes, y la red se amplía de forma continua

Si se cumplen varias de estas condiciones, la Agencia Tributaria tiende a considerar que «no se trata de una prolongación de un hobby, sino de una actividad lucrativa como negocio».


Por ejemplo, en el caso del exdirector de una corporación médica, del que se informó en 2025, se determinó que no se trataba de una «enajenación privada», sino de una «reventa con fines lucrativos», debido a que revendía de forma continuada varios coches de lujo, como Ferraris, y se le imputó una omisión en la declaración de unos 500 millones de yenes.


Más allá de la cuantía de las transacciones, parece que se dio especial importancia a la repetitividad y la rentabilidad de las mismas.


Es posible que estos criterios de valoración se apliquen igualmente a las actividades continuadas de venta de productos, como el negocio de importación de China o el uso de aplicaciones de mercadillos.


Es importante tener en cuenta que, aunque los productos sean de segunda mano o el volumen de las transacciones sea reducido, si se obtienen beneficios constantes mediante la venta continuada, puede ser necesario declararlos como «ingresos de actividad económica» o «ingresos varios».



Aspectos fiscales que suelen pasarse por alto en el negocio de importación de China

Los ingresos superiores a 200 000 yenes anuales están sujetos a declaración


Incluso quienes hayan iniciado la importación desde China como actividad secundaria o para obtener unos ingresos extra, si obtienen ingresos anuales superiores a 200.000 yenes (es decir, el importe resultante de restar los gastos necesarios de las ventas), tienen la obligación de presentar la declaración de la renta (*en el caso de quienes perciben ingresos por salario).


Esta cifra de 200 000 yenes es uno de los criterios establecidos por la Agencia Nacional de Impuestos para la obligación de presentar la declaración de la renta.


Referencia: Las personas con ingresos salariales deben presentar una declaración de la renta si sus «ingresos distintos de los ingresos salariales y de jubilación» superan los 200 000 yenes anuales (artículo 121 de la Ley del Impuesto sobre la Renta).


Por ejemplo, si se obtienen 20 000 yenes de ingresos al mes, solo con eso se alcanzan los 240 000 yenes al año, por lo que surge la obligación de presentar la declaración de la renta.


Además, aunque los ingresos sean inferiores a 200.000 yenes, en los casos en que el volumen de ventas anual supere el millón de yenes, se considera que, por lo general, es más probable que la Agencia Tributaria considere que existe «carácter empresarial».


Se debe prestar especial atención, sobre todo, si se venden productos de forma continuada a través de aplicaciones de mercadillos o tiendas online.


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Si la facturación anual supera los 10 millones de yenes, se considera «empresario sujeto al impuesto sobre el consumo».

Si sus ingresos están aumentando de forma constante, debe prestar atención a la obligación de declarar el impuesto sobre el consumo.


El artículo 9 de la Ley del Impuesto sobre el Consumo establece que «si el volumen de ventas sujeto a impuestos del penúltimo año supera los 10 millones de yenes, a partir del tercer año siguiente se considerará empresario sujeto al impuesto sobre el consumo».


Ejemplo: si las ventas de 2025 son de 12 millones de yenes, en 2027 se convierte en sujeto pasivo del impuesto sobre el consumo.


Al convertirse en sujeto pasivo, se tiene la obligación de añadir el impuesto sobre el consumo al precio de venta de los productos, al tiempo que es necesario deducir el impuesto sobre el consumo correspondiente a las compras y los gastos (deducción por compras).


Por ello, la forma de llevar los libros y de registrar los gastos debe ser aún más rigurosa que cuando se es un sujeto pasivo exento.


Considerar en este momento el cambio al régimen de declaración azul, la implantación de un software de contabilidad o la consulta a un asesor fiscal contribuirá a evitar problemas en el futuro.


Si se descuida la gestión contable mientras se es un empresario exento, existe el riesgo de que se le impongan recargos fiscales una vez que se convierta en un empresario sujeto al impuesto sobre el consumo, por lo que es importante prepararse con antelación.



Por qué es importante el registro de compras y la gestión de facturas

En el negocio de importación de China, basarse en una estimación aproximada del tipo «las compras debieron de ser más o menos estas» conlleva un gran riesgo en materia fiscal.


Especialmente en las compras a través de intermediarios, el flujo de pedidos y pagos tiende a ser complejo, y no son infrecuentes los casos en los que no se guardan personalmente los recibos o las facturas.


Sin embargo, llevar un control claro de «dónde», «qué» y «a qué precio» se ha comprado constituye la prueba más sólida para demostrar que se ha declarado correctamente en una inspección fiscal.



Principales elementos que deben gestionarse


・Facturas de compra

Debe incluir el nombre del producto, la cantidad, el precio unitario, el importe total, la moneda y la fecha de la transacción.

Son extremadamente importantes, ya que sirven de base para el despacho de aduanas y el cálculo del impuesto sobre el consumo.

・Registro de pagos de gastos de transporte y comisiones

Desglose de los gastos de logística, aranceles y comisiones de intermediación.

Dado que estos gastos pueden contabilizarse como gastos, es necesario conservarlos como justificantes.

・Registros de ventas (libro de ventas, detalle de pedidos)

Documentos en los que se registra cuándo, qué productos y a qué precio se vendieron.

Si se vinculan con los datos de compras, aumenta la fiabilidad del cálculo de beneficios y de la declaración de la renta.

El hecho de organizar y conservar esta información influye directamente en la confianza que se tiene en la Agencia Tributaria.


En una inspección real, es posible que se le solicite presentar los libros de contabilidad y los documentos justificativos de hasta siete años anteriores (※los contribuyentes que presentan la declaración de impuestos en el régimen azul tienen, en principio, la obligación de conservarlos durante siete años, mientras que los del régimen blanco, durante cinco).


Explicaciones del tipo «no lo recuerdo bien» o «no conservo el registro» no son válidas en el ámbito fiscal.


Tener en orden los comprobantes de compras y ventas es la «base de la fiabilidad» que resultará útil en futuras inspecciones fiscales o a la hora de solicitar financiación.


Se puede decir que la gestión de registros es una de las tareas prácticas indispensables para continuar con un negocio de importación.




La realidad de las inspecciones fiscales: no basta con decir «no lo sabía»

Antes, no eran pocos los que pensaban que «si se trata de una actividad secundaria, no pasa nada si no se declara», pero hoy en día, incluso en el caso de transacciones a nivel individual, se ha reforzado el sistema de vigilancia de la Agencia Tributaria, por lo que el riesgo de ser detectado ha aumentado considerablemente.


La información de las plataformas de comercio electrónico, los pagos sin efectivo y las cuentas bancarias es objeto de consultas y intercambio de datos por parte de la Agencia Tributaria, por lo que la situación real se conoce con mucha mayor precisión que antes.




Ejemplos de actividades que suelen ser objeto de inspección


・Tener un historial de ventas continuado en Mercari, Rakuma, BASE, Rakuten Ichiba, etc.

・Quienes utilizan servicios de pago como PayPay, Rakuten Pay o Stripe

・Se pueden comprobar «ingresos por ventas» periódicos en la cuenta bancaria (incluso si se trata de una cuenta personal)


Desde 2022, la Agencia Nacional de Impuestos ha reforzado la recopilación de información sobre «ingresos por actividades secundarias» y «transacciones en mercados de segunda mano». A través de la implantación de la contabilidad en la nube y la información facilitada por las empresas proveedoras de plataformas, la Agencia ha dejado claro que las importaciones y ventas de particulares, así como las transacciones por Internet, también pueden ser objeto de una inspección fiscal.




Ámbito de la inspección fiscal y sanciones


En caso de que se lleve a cabo una inspección fiscal, lo habitual es que se solicite la presentación de los libros de contabilidad y el historial de transacciones de los últimos 3 a 7 años.


En particular, en el caso de la declaración de impuestos por el método azul, existe la obligación de conservar los documentos durante siete años, y si se detectan deficiencias, se puede incurrir en un recargo fiscal.


Además, en caso de no haber presentado la declaración, pueden surgir los siguientes costes adicionales:



・Recargo por falta de declaración (15 %-20 %)

Recargo que se aplica cuando no se ha presentado la declaración de la renta.

・Recargo por mora

Impuesto similar a un interés que se aplica por el periodo de retraso respecto a la fecha límite de pago.


Por ejemplo, si no se ha declarado una renta anual de 500.000 yenes, no es raro que, además del importe del impuesto, se apliquen recargos de entre 70.000 y 100.000 yenes o más.


Aunque se pongan al día con los libros de contabilidad apresuradamente tras recibir una notificación de la Agencia Tributaria, si los datos históricos son incompletos, se pierde credibilidad y la corrección requiere tiempo y esfuerzo.


Por eso es importante gestionar los registros y preparar la declaración con antelación, sin pensar que «como es un trabajo secundario, no pasa nada» o que «como la cantidad es pequeña, no hay problema».



Puntos a tener en cuenta para los usuarios de Hubbuyer

La transparencia en la clasificación de productos y los registros de importación es el primer paso para la gestión fiscal


En los negocios que compran y venden productos procedentes de China, llevar un registro preciso de «qué», «a qué precio» y «de dónde» se ha comprado está directamente relacionado con la prevención de riesgos fiscales.


En particular, cuando los productos adquiridos son artículos diversos o prendas de vestir, suele resultar difícil distinguir si se trata de «compras por afición» o de «compras con fines lucrativos».


Por ello, es extremadamente importante llevar al día los libros de contabilidad y conservar los comprobantes (evidencia).


La siguiente información es indispensable a la hora de presentar la declaración de la renta o para responder a consultas de la Agencia Tributaria:


・Facturas en las que se especifiquen el nombre del producto, la cantidad y el precio unitario

La fiabilidad aumenta si se incluyen también la moneda, la fecha y el proveedor.

・Documentos que acrediten el pago de los gastos de transporte, aranceles y comisiones de intermediación

Son necesarios para que se reconozcan como gastos legítimos.

・Registro de ventas (libro de ventas)

Debe indicar claramente qué productos se vendieron, cuándo, a quién y a qué precio.

Es importante que coincidan con los registros de compras.

En particular, la coincidencia entre el contenido de los libros contables y los comprobantes está directamente relacionada con la aprobación de la declaración fiscal azul y con los criterios de evaluación en caso de inspección fiscal.


Para aumentar la fiabilidad de la declaración, es necesario adquirir el hábito de llevar un registro ordenado de forma habitual.


Nota: La obligación de conservación prevista en la legislación fiscal es de 7 años para los contribuyentes que presentan la declaración en el régimen azul y de 5 años para los que presentan la declaración en el régimen blanco (artículo 63 del Reglamento de aplicación de la Ley del Impuesto sobre la Renta).


*Además, en caso de declaración fuera de plazo o de falta de declaración, el plazo de conservación puede ampliarse.


Si superas los 3 millones de yenes de facturación anual, consulta a un experto


Incluso si se inicia la venta de productos importados como actividad secundaria, a partir del momento en que las ventas anuales alcancen un volumen de entre 3 y 5 millones de yenes, las gestiones fiscales y contables se vuelven mucho más complejas.


Esto se debe a que surgen los siguientes retos:


・Determinación de la sujeción al impuesto sobre el consumo

Si la facturación sujeta a impuestos del penúltimo año supera los 10 millones de yenes, a partir del segundo año siguiente se convierte en sujeto pasivo del impuesto sobre el consumo (artículo 9 de la Ley del Impuesto sobre el Consumo).

・Aumento del tipo impositivo del impuesto sobre la renta

Si la base imponible supera los 1,95 millones de yenes, el tipo impositivo pasa del 10 % al 20 %, por lo que el importe a pagar puede aumentar considerablemente.

・Complejidad de los procesos contables

Aumentan las situaciones en las que se requiere una contabilidad precisa, como la gestión de las existencias de compras, el registro de activos amortizables o la imputación de gastos domésticos (distribución de los gastos cuando se utiliza la vivienda como residencia).

Al llegar a esta etapa, es el momento de plantearse la introducción de la declaración de impuestos por el método azul, el uso de software de contabilidad o la consulta a un asesor fiscal.


Si se sigue gestionando la contabilidad por cuenta propia, aumenta el riesgo de pasar por alto deducciones a las que se tiene derecho o de recibir recargos por declaraciones erróneas.


Aunque se trate de una actividad secundaria, si se pretende expandirla como negocio, la «revisión del sistema fiscal» forma parte de la estrategia de crecimiento. Para garantizar una gestión estable en el futuro, es fundamental prepararse con antelación.


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Resumen | Qué se puede hacer ahora para gestionar un negocio de importación de forma segura

El caso de reventa de coches de lujo por parte del expresidente de una corporación médica, del que se informó en 2025, volvió a poner de manifiesto la realidad de que «la venta repetida de bienes, independientemente de su volumen, puede estar sujeta a impuestos como actividad comercial».


Esta lección también es aplicable a los negocios secundarios o de pequeña escala que se dedican a la importación desde China.


Aunque las ventas sean de unas pocas decenas de miles de yenes al mes, si se reconoce su carácter lucrativo y su continuidad, fiscalmente se considerará una «actividad empresarial» y es posible que surja la obligación de declarar el impuesto sobre la renta y el impuesto sobre el consumo.


Para ello, es importante, en primer lugar, establecer claramente en la propia mente la línea divisoria entre «afición» y «negocio», y llevar un registro preciso de las ventas, los beneficios, los gastos y el inventario.


Mantener al día los registros básicos, como los libros de contabilidad y las facturas, aumenta la confianza de la Agencia Tributaria y permite responder adecuadamente en caso de una inspección.


En la época actual, en la que se generalizan los trabajos secundarios y los negocios personales, «ser capaz de actuar con conciencia fiscal» se convierte en la encrucijada que determina si el negocio puede crecer de forma continuada.


Para poder continuar con su negocio de importación con tranquilidad, le animamos a que aproveche esta oportunidad para revisar su situación comercial y la gestión de sus libros de contabilidad.


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